Ictus y cuidado de los pies

26 octubre, 2018
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El próximo 29 de Octubre se celebra el “día mundial del Ictus”, y quiero aprovechar para llamar la atención en la necesidad de cuidados podológicos en este tipo de pacientes.

Muchas secuelas que quedan tras sufrir un Ictus, pueden afectar al pie: a la forma de caminar, pérdida de su independencia para cuidar su higiene, pérdida de sensibilidad en el miembro inferior…


Un ictus es una enfermedad neurológica que se produce cuando:

  • Ictus isquémico: obstrucción (por ejemplo, por un trombo) en un vaso sanguíneo.
  • Ictus hemorrágico: cuando un vaso sanguíneo se rompe, causando un sangrado dentro del cerebro.
  • Un ataque isquémico transitorio (AIT): es un tipo de ictus sanguíneo, pero de manera temporal, siendo habitual que los síntomas duren unos pocos minutos y que el paciente se recupere totalmente en menos de 24 horas. El AIT incrementa el riesgo de padecer un ictus y es, al igual que éste, una urgencia médica.

Los factores de riesgo de padecer un ictus son:

  • la edad (se da más frecuentemente en personas mayores de 55 años),
  • la hipertensión arterial,
  • la obesidad,
  • el sedentarismo
  • el consumo de alcohol y de tabaco.

Curiosidades sobre el ictus

  • El ictus es la primera causa de mortalidad entre las mujeres españolas y la segunda en los varones.
  • En la actualidad, un 30% de los pacientes con ictus presenta un problema de discapacidad que se manifiesta con parálisis, problemas de equilibrio, trastornos del habla y déficits cognitivos.
  • Sólo el 40% de los enfermos pueden valerse por sí mismos.
  • Los costes directos del ictus representan, en algunos países industrializados, entre el 2% y 4% del gasto sanitario total.
  • Cada ictus supone un gasto medio de 4.000 euros durante los tres primeros meses de enfermedad, no incluidos las bajas laborales del enfermo y su familia.

¿Por qué es importante vigilar los pies en pacientes que han sufrido un ictus?

La falta de sensibilidad en los pies hace que cualquier herida, corte o rozadura, pasen desapercibida porque realmente no notan que le moleste o duela.

Si estas pequeñas heridas no se curan puede originar un problema mayor como son las úlceras. Por ello es conveniente revisar periódicamente los pies para detectar precozmente cualquier herida.

Las personas con ictus suelen cambiar su forma de pisar, suelen sobrecargar un pie más que otro… Se les recomienda realizar un estudio biomecánico de la pisada para valorar los apoyos y sobrecargas.

También, al tener debilitada la musculatura son más propensos a sufrir caídas por ello se les recomienda el uso de calzado antideslizante y realizar ejercicios para fortalecer la musculatura.

En ocasiones para tratar las complicaciones podemos ayudarnos de tratamientos ortopédicos, en concreto para el caso de los equinos residuales, podremos usar las Férulas antiequino,  para evitar el arrastre de la punta del pie y facilitar la marcha (AFO, Rancho de los Amigos, Klenzack, etc.) .

Si el paciente camina, debe hacerlo diariamente varias veces al día; primero por su domicilio recordándole que tiene que levantar el pie del suelo y separar los pies para un mayor equilibrio.

Cuando pueda, debe salir a la calle y dar uno o varios paseos dependiendo de la fatiga. Es importante que el paciente vaya seguro, si es necesario usará un bastón o muleta; debe llevar zapato adecuado, sin tacón y con buen apoyo plantar, sujetando el pie pero sin comprimir.

Estos son consejos generales, si tienes cualquier duda no dudes en ponerte en contacto conmigo, estaré gustosa de poder ayudarte.



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